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Carta de los derechos fundamentales de la UE 9 mayo 2009

Posted by cientificoloco88 in Derechos Humanos, Unión Europea.
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Hoy, 9 de Mayo, Dia de Europa, he decidido rescatar este artículo del antiguo blog. La Carta de los derechos fundamentales de la UE es uno de los documentos más importantes que se han firmado en el seno de la Unión puesto que reconoce los derechos básicos de los ciudadanos europeos. Tras una larga polémica la Carta fue finalmente incluida dentro del Tratado de Lisboa de modo que cuando este sea ratificado, el documento será vinculante para todos los Estados miembros de la UE.

La carta se firmó el 7 de diciembre de 2000 en Niza, fecha en la que también se firmó el Tratado de Niza aunque, por oposición de Reino Unido, la Carta no se incluyó dentro de dicho Tratado (al menos de manera vinculante). La Unión Europea, con la redacción de este documento, pretendía poner por escrito los valores sobre los que se asentaba. El otro objetivo era tender un puente entre la Unión y sus instituciones y los ciudadanos. La Carta de Derechos Fundamentales se basa, por tanto, en los valores fundamentales que son la dignidad, la libertad, la igualdad, la solidaridad, la ciudadanía y la justicia cada uno de ellos recogido en un capítulo independiente. Tal vez estos valores parezcan algo evidente en un Estado democrático de Derecho (aunque la Unión Europea no tenga este rango) pero, por ejemplo, si este documento hubiera sido vinculante para todos los países firmantes, leyes como las que se han aprobado en Polonia en la legislatura de los gemelos Kacynski no hubieran seguido adelante por incompatibilidad con el derecho de la Unión puesto que este primaría sobre el derecho nacional.
Pero vayamos estudiando paso por paso los diferentes capítulos de la Carta.

En el Capítulo I se recoge el derecho a la dignidad mediante cinco artículos en los que se expresa el derecho a la dignidad humana, a la vida, a la integridad (física y psíquica) de la persona, a la prohibición de la tortura y de las penas o tratos inhumanos y la prohibición de la esclavitud y del trabajo forzado. Es señalable que en el campo de la medicina y la biología se hace una señalización y se expresa que se debe respetar el derecho al consentimiento libre e informado, a la prohibición de prácticas eugenésicas, la prohibición de lucro mediante el cuerpo humano o partes de él (mercado de órganos), y la prohibición de la clonación reproductora de seres humanos (prohibición de la clonación reproductiva, no de la clonación terapéutica).

En el capítulo II se expresan las libertades a las que todo ciudadano de la Unión tiene derecho. Estas libertades son el derecho a la libertad y a la seguridad, el respeto a la vida privada y familiar, a la protección de datos personales, a contraer matrimonio y a fundar una familia, a la libertad de pensamiento, conciencia y religión, de expresión y de información, de reunión y de asociación, la libertad de las artes y la ciencia, el derecho a la educación, la libertad profesional y el derecho a trabajar, la libertad de empresa, el derecho a la propiedad, el derecho de asilo y la protección en caso de devolución, expulsión y de extradición. En este apartado sólo me gustaría hacer unas puntualizaciones. En el artículo 9 se habla del “Derecho a contraer matrimonio y derecho a fundar una familia” y si dice ” Se garantizan el derecho a contraer matrimonio y el derecho a fundar una familia según las leyes nacionales que regulen su ejercicio“. Si esto se aplicara de manera precisa en muchos países sólo tendrían derecho a casarse y a fundar una familia las parejas de un hombre y una mujer puesto que en muchos países el matrimonio homosexual y el derecho de estos y los padres y madres solteras a adoptar un hijo no existen o no está regulado. Es más, en algunos países aún está prohibido. Tal como he visto en algún documento alternativo por Internet creo que este artículo se debería redactar de la siguiente manera “Se garantizan el derecho a contraer matrimonio y el derecho a fundar una familia a todas las personas“. En la parte 2, del artículo 12 se dice que “los partidos políticos a escala de la Unión contribuyen a expresar la voluntad política de los ciudadanos de la Unión” mediante la cual se está promoviendo la creación de partidos pan-europeos como es el caso de Europe United. En el artículo 14, parte 3, se expresa el derecho a que los padres eduquen a sus hijos “conforme a sus convicciones religiosas, filosóficas y pedagógicas” con lo que se está refutando el hecho de que en muchos países (como aún sucede en España) la religión se dé en horario lectivo y dentro de las aulas (y pagada con el dinero público) ya que no se está respetando este derecho en padre con otras convicciones religiosas que no sean la religión cristiana. En el artículo 15, en la parte 2, se expresa la libertad de libre tráfico de trabajadores y estudiantes de la Unión y, en la parte 3, se expresa el derecho de ciudadanos de terceros países a unas condiciones laborales equivalentes a los de los ciudadanos de la Unión pero…equivalente quiere decir ¿iguales o similares? Esta imprecisión puede traer problemas con las leyes de algunos países. Por último, en la parte 2 del artículo 19 se prohíbe la devolución, expulsión o extraditación de un ciudadano a otro país si allí le esperan tratos inhumanos o degradantes. De haber sido vinculante, casos como los que se han visto hace unos meses en Italia no se hubieran producido.

En el capítulo III se define la igualdad mediante seis artículos en los que se describe la igualdad ante la ley, la no discriminación, la diversidad cultural, religiosa y lingüística, la igualdad entre hombres y mujeres, los derechos del menor y de las personas mayores y la integración de las personas discapacitadas. De los seis artículos debo señalar el total de la parte 1 del artículo 21 que me parece de vital importancia y dice así: “Se prohíbe toda discriminación, y en particular la ejercida por razón de sexo, raza, color, orígenes étnicos o sociales, características genéticas, lengua, religión o convicciones, opiniones políticas o de cualquier otro tipo, pertenencia a una minoría nacional, patrimonio, nacimiento, discapacidad, edad u orientación sexual“. En el artículo 22 se dice que “la Unión respeta la diversidad cultural, religiosa y lingüística“. La Unión…pero ¿y los ciudadanos? Sobre todo en lo referente al respeto de la diversidad religiosa. Los musulmanes (que recuerdo una vez más, a pesar de la creencia popular, no todos son islamistas o extremistas) están bastante poco respetados en muchos países de Europa, empezando por España. Por último en el artículo 23, sobre la igualdad de hombres y mujeres, se dice explícitamente que “el principio de igualdad no impide el mantenimiento o la adopción de medidas que ofrezcan ventajas concretas en favor del sexo menos representado” por lo que la controversia acerca de la Ley de Igualdad española ha sido gratuita e innecesaria puesto que está respaldada por el derecho de la Unión.

La solidaridad se trata en el capítulo IV y en él se describen los derechos a la información y consulta de los trabajadores, de negociación y de acción colectiva, de acceso a los servicios de colocación, de protección en caso de despido injustificado, a unas condiciones de trabajo justas y equitativas, la prohibición del trabajo infantil y protección de los jóvenes en el trabajo, el derecho a la vida familiar y a la vida profesional, a la seguridad social y a la ayuda social, a la protección de la salud, al acceso a los servicios de interés económico general, la protección del medio ambiente y la protección de los consumidores. Tal vez en este capítulo la carencia más clara es la falta de un capítulo referente al derecho a la vivienda digna.

El capitulo V es referente a la ciudadanía. Tal vez el más polémico y el que no permite que países como Reino Unido (con gran tradición euroescéptica) acepten la Carta como documento vinculante. En los siete breves artículos de los que consta el capítulo se describe el derecho a ser elector y elegible en las elecciones al Parlamento Europeo, el derecho a ser elector y elegible en las elecciones municipales, el derecho a una buena administración y el acceso a los documentos (del Parlamento Europeo, del Consejo y de la Comisión), el papel del Defensor del Pueblo, el derecho de petición ante el Parlamento Europeo, la libertad de circulación y de residencia y la protección diplomática y consular. Como vemos, posiblemente este sea uno de los capítulos que, tras los referentes a dignidad, libertad e igualdad, tenga una mayor importancia. Sobre todo en el artículo 40 por fin se habla del derecho a poder ser elegible en las elecciones municipales del estado miembro en que resida en las mismas condiciones que los nacionales de ese Estado. Esta fue una de las mayores preocupaciones del gobierno Blair a la hora de renunciar a la Carta de los Derechos Fundamentales dentro del Tratado de Niza. En la parte cuarta del artículo 41 se dice que “toda persona podrá dirigirse a las instituciones de la Unión en una de las lenguas de los Tratados y deberá recibir una contestación en esa misma lengua“, por lo que en caso de necesidad el derecho a dirigirse y recibir contestación de las instituciones europeas está garantizado en el idioma castellano. Hay que decir que, al menos, cada estado tiene reconocido uno de sus idiomas oficiales dentro de la Unión. Si la UE permitiera el uso dentro de sus instituciones de todos y cada uno de los idiomas europeos se tendría que destinar una cantidad ingente del presupuesto al sueldo de los numerosos traductores necesarios. Otro de los derechos importantes es el derecho de acceso a los documentos de las instituciones europeas como el Parlamento Europeo, el Consejo o la Comisión siempre que este derecho no ponga en peligro el secreto industrial o la defensa del territorio europeo. El artículo 43 también es de vital importancia, pues en él se describe la tarea del Defensor del Pueblo y así, todo ciudadano ” tiene derecho a someter al Defensor del Pueblo de la Unión los casos de mala administración en la acción de las instituciones u órganos comunitarios, con exclusión del Tribunal de Justicia y del Tribunal de Primera Instancia […]“. El artículo 44 es similar al anterior en importancia y es en él donde se describe el derecho de todo ciudadano de la Unión a la petición ante el Parlamento Europeo. El artículo 45 es uno de los que más arraigo social tiene dentro de la Unión ya que habla de la libertad de circulación y de residencia diciendo en su parte primera que “Todo ciudadano de la Unión tiene derecho a circular y residir libremente en el territorio de los Estados miembros“. Un derecho prácticamente desconocido pero muy útil en caso de emergencia en un país extracomunitario es el que se describe en el artículo 46 que trata del derecho a la protección diplomática y consular. Así, “todo ciudadano de la Unión podrá acogerse, en el territorio de un tercer país en el que no esté representado el Estado miembro del que sea nacional, a la protección de las autoridades diplomáticas y consulares de cualquier Estado miembro, en las mismas condiciones que los nacionales de este Estado“.
El último capítulo, hace referencia a la Justicia, uno de los valores más importantes de todo sistema democrático. Así, los derechos fundamentales en esta materia dentro de la Unión son el derecho a la tutela judicial efectiva y a un juez imparcial, el derecho a la presunción de inocencia y derechos de la defensa, los principios de legalidad y de proporcionalidad de los delitos y las penas y el derecho a no ser acusado o condenado penalmente dos veces por el mismo delito.

Tengo que decir que la Carta, como un todo, me parece correcta y acertada aunque tengo que admitir que en algunos aspectos tal vez me parece algo incompleta. Por ejemplo, a mi parecer, falta el derecho al aborto o a la eutanasia pero estos temas todavía están envueltos en un intenso debate social en muchos países por lo que incluirles en este documento habría significado que su aprobación no hubiera sido posible. También es posible que el derecho a la vivienda digna hubiera debido aparecer de forma explícita dentro de la Carta, algo que no sucede. Por ello creo que la Unión Europea, debida a estas carencias en la Carta, debe ir progresando en lo que a materia social se refiere e ir aprobando leyes que doten de estos derechos a toda la ciudadanía. Porque son derechos, no imposiciones como muchos creen. Que se apruebe el derecho, por ejemplo, al aborto no significa que toda mujer esté obligada a abortar sino que si ella cree que debe hacerlo tiene esa posibilidad.

Documento oficial (formato PDF)

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